El presidente estadounidense Barack Obama anunció medidas contra Rusia por presunta interferencia durante las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

La acciones incluyen la expulsión de 35 agentes de inteligencia y el cierre de instalaciones rusas en Nueva York y Maryland. Asimismo, habrá sanciones económicas para los servicios secretos militares rusos y el Servicio Federal de Seguridad.

Las agencias de inteligencia de los Estados Unidos y el FBI concluyeron que el pirateo de correos electrónicos del partido Demócrata y del equipo de su candidata, Hillary Clinton, en un momento crítico de la campaña, estuvo diseñado para llevar a la Casa Blanca a Donald Trump, cercano al líder ruso Vladimir Putin.

«Esas actividades tienen consecuencias” afirmó el mandatario.

En un comunicado de la Casa Blanca, subrayó: «Estas acciones siguen a repetidas advertencias privadas y públicas que hemos dado al gobierno ruso y son una respuesta necesaria y apropiada a los esfuerzos para perjudicar los intereses estadounidenses en violación de las normas internacionales».

Además, Obama dijo que es necesario “trabajar juntos para oponernos a los esfuerzos de Rusia para socavar las normas internacionales establecidas, e interferir con el proceso democrático.

Como contrapunto, el país asiático ha impedido esta tarde ingresar a la escuela americana en Moscú a los hijos de diplomáticos estadounidenses. Lo mismo ocurrió con la entrada a una colonia de vacaciones.

Cabe destacar que a principios de diciembre se conoció que, para impulsar a Donald Trump, el gobierno ruso filtró a WikiLeaks una serie de documentos que complicaban a Hillary Clinton.

Al respecto, el flamante ganador de las elecciones, Donald Trump, desestimó a Obama: «Es hora de que nuestro país siga adelante hacia mayores y mejores asuntos».