La Organización Protectora de Animales (PETA) (People for the Ethical Treatment of Animals) difundió un video el cual muestra horripilantes maltratos a monos recién nacidos. La organización intenta denunciar al Instituto Nacional de Salud (NIH) de Poolesville, Maryland, Estados Unidos por los crueles experimentos psicológicos a los que someten a estos los animales.

El Instituto Nacional de Salud, realiza medidas impulsadas por Harry Harlow en la década del `50 y que hoy siguen continuando gracias a su discípulo Stephen Suomi. El experimento trata de privación materna en los cuales los monos recién nacidos son intencionalmente criados para que sufran daños psicológicos con el fin de probar síntomas y traumas, sin embargo, lo más resaltante es que está comprobado que los resultados obtenidos son nulos y no hay relevancia si se los quiere comparar con la salud mental humana.

PETA, mediante 500 horas de filmación cientos de fotos y documentos, mostró las torturas en las que son sometidos aproximadamente unos 200 monos. Cada año nacen entre 40 y 60 monos. “Recién nacidos confundidos y perturbados son arrancados de sus madres y sujetados por los científicos, quienes los obligan a poner sus cabezas de un lado u otro para ver qué posición prefieren”, denuncia la asociación protectora de animales, describiendo una de las imágenes que se ve en el video de casi cinco minutos que difundieron para denunciar al INH.

Además, la mitad son despojados de sus madres y a las pocas horas de nacer son criados por un peluche el cual le colocan una mamadera. Así, los monitos huérfanos sufren ansiedad, diarrea y otras enfermedades psíquicas. Como consecuencia de esto, estos animalitos tienden a morderse a sí mismos y/o arrancarse sus propios pelos.

En otros experimentos, en cambio, la Organización Protectora de Animales afirma que “los bebés son enjaulados con sus madres, quienes han sido sedadas químicamente, les han tapado sus pezones con cinta adhesiva y han sido colocadas en un asiento de coche. Los bebés aterrados gritan y lloran, trepando y sacudiendo desesperadamente a sus madres inertes. En por lo menos un caso, se puede escuchar a los científicos reír mientras que una madre trata de permanecer despierta para consolar a su hijo perturbado. En algunos de los ensayos, los científicos incluso liberan a una serpiente electrónica en la jaula con los monos bebé, quienes de manera innata temen a los reptiles”.

Y no solo viven este tipo de torturas, otros bebés son inmovilizados dentro de jaulas muy pequeñas y colocado en “cámaras de sustos”, en las cuales los científicos los asustan mediante fuertes ruidos. En consecuencia a esto, los mamíferos recién nacidos gritan atemorizados, se escogen de miedo e intentan escapar o se aferran fuertemente a las rejas.

Por desgracia no todo termina ahí en este Instituto del terror, sino que a medida que crecen, los animales son sometidos a otro tipo de experimentaciones; a algunos les inyectan psicofármacos en el cerebro como el Prozac, usado en los humanos. A otros, en cambio, para hacerlos adictos al alcohol se les inyecta altas dosis de estanol. Estos animales en su mayoría son asesinados y disecados antes de llegar a cumplir 8 años de edad.

Lo peor es que esta Institución invirtió 30 millones de dólares y sus métodos son más que cuestionados, no solo por su fatal crueldad sino porque no obtuvieron resultados y además, se reconoce que muchos hallazgos descubiertos en animales no son aplicables al ser humano

PETA lanzó una campaña vía Web en la que busca sumar firmas para intervenir en esto. Sumate. http://action.petalatino.com/ea-action/action?ea.client.id=76&ea.campaign.id=31211

He acá el video: