Un buque chino que pescaba ilegalmente dentro de las 200 millas marinas, zona de explotación económica exclusiva nacional, fue hundido por la Prefectura Naval Argentina, cuyas naves, tras reiteradas e infructuosas advertencias, dispararon “tiros a la proa” mientras la embarcación asiática intentaba emprender la huida y procedieron al rescate de la tripulación.

“Cuando se realizan tiros a la proa, ingresa agua al buque, que se escora; entonces se tiran cuatro de la tripulación en una balsa, incluido el capitán del barco”, que resultan rescatados por los participantes del operativo, dijo a Télam un vocero de la PNA.

El raid comenzó cuando los radares detectaron que un “buque estaba pescando ilegalmente”. En esas circunstancias “un barco de Prefectura les advierte, y empiezan la huida”, relató la fuente.

Instantes después, el barco “reduce la velocidad (parando la máquina) y tiró la marcha atrás para hacer chocar al buque nuestro, lo que en las 200 millas es una tragedia grande: dos barcos que se impactan”, enfatizó.

El resto de la tripulación del barco infractor fue rescatado por un buque de la misma nacionalidad, que pescaba legalmente en aguas internacionales.

Por su parte el Prefecto Mayor, Roberto González, informó a Télam que “el buque infractor hizo caso omiso a las reiteradas llamadas de atención y se dispuso a huir hacia aguas internacionales, pero tratando en todo momento de embestir al guardacostas, por lo cual las autoridades correspondientes determinaron disparar a la timonera del casco”.

Las distintas fuentes consultadas se mostraron sorprendidas por la osadía de los cuatro tripulantes que se arrojaron a las frías aguas del océano atlántico a mas de 150 kilómetros de la costa.