Los campeones europeos llegaron a la final del Mundial de Clubes tras vencer a América de México por 2-0 en Yokohama, donde el domingo buscarán un nuevo título mundial frente a Kashima Antlers, que eliminó a Atlético Nacional. Benzema y Ronaldo, los autores de los goles.

La posesión fue en buena parte para el equipo de Ricardo La Volpe, especialmente en el primer tiempo y en el segundo siguió siendo más de lo esperado ante el campeón de 2014. Pero pocas veces debió intervenir Keylor Navas, mientras que la defensa amarilla tuvo mucho más trabajo.

Luka Modric fue el más relevante, colocando los centros más preciso al área para el delantero francés o el portugués. Ambas veces en el último respiro de cada tiempo llegaron los gritos con pases filtrados entre las líneas, el último validado luego de que los árbitros vieran la posición del reciente ganador del Balón de Oro en el VAR, aunque no está permitido usarlo en caso de offside.

Los de Zidane, que dos años atrás le habían ganado la final a San Lorenzo en Marruecos, fueron tres veces campeones en Japón de la Copa Intercontinental (y también dos veces la perdieron). Kashima, que es el segundo equipo organizador en llegar a la final luego de Raja Casablanca en 2013, jugará su cuarto partido tras haber goleado ayer a los colombianos por 3-0.

El miércoles por la mañana Jeounbuk Hyundai de Corea del Sur se había quedado con el quinto lugar al vencer a Mamelodi Sundowns de Sudáfrica por 4-1, mientras que el tercer lugar se conocerá el domingo desde las 4hs entre mexicanos y cafeteros.

Los máximo campeones de la liga japonesa, que recién ganaron la final local ante Urawa Red Diamond por gol de visitante con un gol de penal a once minutos del final y gracias a eso llegaron a la final del mundo, buscarán no solo ser el primer equipo de nipón en ganar el torneo, sino el tercero en vencer a un europeo en la definición ya que solo Inter de Porto Alegre a Barcelona en 2006 y Corinthians a Chelsea en 2012 pudieron dejar al campeón de la Champions League sin trofeo.