La fibrosis quística es una enfermedad que causa gran sufrimiento a sus pacientes. Eso lo sabe bien Valentina Maureira, una chilena de 14 años que, cansada de padecer esta afección, quiere cerrar los ojos para no abrirlos más. Pero no pude, ya que en su país el suicidio asistido es ilegal. Por eso, ha pedido ayuda a la presidenta Michelle Bachelet.

“Solicito hablar urgente con la presidenta, porque estoy cansada de vivir con esta enfermedad y ella me puede autorizar la inyección para quedarme dormida para siempre. Ya se me murió un hermano mayor, Michael, de la misma enfermedad”, indica Valentina en un triste video casero de 30 segundos.

El caso de la familia es conmovedor. Michael murió en 1996 cuando solo tenía siete años, cuatro de los cuales los pasó internado. La segunda hija, afortunadamente se encuentra sana, aunque es portadora del gen que causa el mal. Valentina, la menor, sufre; y solo un triple trasplante (pulmón, hígado y páncreas) podría salvarla.

“Si ella está así, tengo que apoyarla. Yo no estoy en su cuerpo. Ella sabe mejor que los doctores. Es duro que una hija diga eso, pero tengo que apoyarla”, dijo Fredy Maureira, el padre de Valentina. “Ella me hizo abrir los ojos. La forma en que me está diciendo que hay niños terminales y por qué la gente piensa que por ser niños terminales no se les puede dar la última atención”, agregó.

El padre de Valentina ha movido cielo y tierra, pero no ha podido conseguir el trasplante. Su pedido ha resonado en varios medios sin que se traduzca en un apoyo concreto. La cadena de noticias BBC se ha comunicado con la presidencia de Chile, donde les aseguraron que la mandataria se pronunciará sobre el tema.