Los jugadores de River fueron agredidos con gas pimienta cuando se encontraban en la manga para volver al campo luego del descanso. Ponzio, Funes Mori, Vangioni y Kranevitter los más afectados en el Millonario. El árbitro Darío Herrera espero más de una hora para decretar la suspensión del partido.

El mejor espectáculo del fútbol argentino a nivel mundial terminó en escándalo. Lo que debía ser una fiesta, un duelo épico por la Copa Libertadores, se tiño de papelón cuando un par de inadaptados que ocupaban la bandeja inferior de la tribuna local lanzaron gas pimienta dentro de la manga por donde ingresaban los jugadores de River a disputar el segundo tiempo. Leonardo Ponzio, Ramiro Funes Mori, Leonel Vangioni y Matías Kranevitter fueron los más perjudicados con escoriaciones en el cuerpo y los ojos.

A partir de ese momento, empezó el show de ambos lados, que nada tuvo que ver con lo que el mundo estaba esperando: el clásico más grande de la Argentina. El presidente de River, Rodolfo D’onofrio, ingresó al campo de juego para pedirle al árbitro Herrera la suspensión del partido, el técnico Xeneize, Rodolfo Arruabarrena, increpándolo, los jugadores de ambos intentando injerir sobre la la decisión del juez de suspender o no el partido.

El mamarracho duró una hora y cuarto, e incluyó sesiones eternas entre Herrera y sus colaboradores esperando una decisión de la CONMEBOL (inexplicable que se haya tardado tardo en actuar sobre lo obvio) y los jefes de la seguridad, a cargo de 1200 efectivos mal  distribuidos, dando nulas garantías para seguir o terminar el partido por temor a posibles incidentes. El presidente de Boca, bien gracias. No se dio cuenta que todo el país estaba hablando del patio trasero de su casa mientras él escondía la cabeza en la tierra como una aveztruz.

Antes de la desidia, la inacción policial, la zona liberada, la responsabilidad dirigencial, la falta de decisión del árbitro, la pasividad del órgano de control como es la CONMEBOL-que parece solo organizar para engrosar su propia billetera- y la actitud del o los energumenos que produjeron semejante bochorno a nivel internacional hubo un partido. Boca y River estaban empatando 0 a 0 en la Bombonera por el partido de vuelta de los Octavos de Final de la Copa Libertadores; a quien le importa? La historia marcará que pase lo que pase, el que volvió a perder fue el fútbol argentino.