La conductora y humorista Joan Rivers, de 81 años, falleció ayer en el hospital Mount Sinai de Nueva York, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio durante una operación en las cuerdas vocales, a la que se sometió en una clínica privada la semana pasada.

Debido a las complicaciones post operatorias, Rivers había sido llevada de urgencia al mencionado centro hospitalario, en donde fue inducida al coma. La presentadora fue trasladada este miércoles desde la Unidad de Cuidados Intensivos hasta una habitación privada del hospital; sin embargo, no presentaba ninguna mejoría.

Durante los últimos días, la familia Rivers había proporcionado poca información acerca del estado de salud de la conductora. Por su parte, medios locales habían informado que los médicos querían quitarla del coma inducido en el que se encontraba sumida para tratar de evaluar si había sufrido daños neurológicos.

«La alegría más grande de mi madre en vida era hacer reír a la gente. A pesar de que es difícil hacerlo ahora, sé que su deseo final sería que volviésemos a reír pronto», afirmó su hija, Melissa Rivers, en el comunicado hecho público este jueves a la 1:17 (hora local) en el que anunciaba la muerte de su madre.

Rivers era aficionada a las operaciones de estiramiento facial y al bótox. Sin embargo, en su última operación no trató de mejorar su aspecto físico, sino de recuperarse de un problema en sus cuerdas vocales. Al parecer, la presentadora no reaccionó bien a los efectos de la anestesia y dejó de respirar.

Nacida en Brooklyn en 1933 bajo el nombre de Joan Alexandra Molinsky, Rivers saltó a la fama en los años 60 gracias a su trabajo como comediante en el programa «The Tonight Show» de Johnny Carson. Sin embargo, se ha dado a conocer entre las nuevas generaciones por su show televisivo semanal «Fashion Police» , en el que analizaba de forma implacable las vestimentas que lucen los famosos en la alfombra roja.

Karen Milessi