En el Sur, el equipo de Barros Schelotto generó situaciones para quedarse con los tres puntos, pero entre los palos y la actuación de Olave, Belgrano rescató una unidad de oro con el 0  a 0 final. Los cordobeses terminaron con diez por la expulsión de Saravia en el complemento.

Lanús debió haberse quedado con la victoria en el duelo que mantuvo con Belgrano en el Sur de la provincia de Buenos Aires. El local contó con las oportunidades más claras, pero los palos le negaron el grito sagrado (primero a Santiago Silva, luego tras una respuesta de Juan Carlos Olave a Lucas Melano y por último, a Nicolás Aguirre tras un frentazo tremendo).

Los de Zielinski se conformaron con poco de entrada. Mauro Óbolo y Fernando Márquez fueron los primeros defensores en el esquema aguerrido propuesto por la visita, pero pagando un precio caro en la parte ofensiva, ya que quedaron inconexos del resto el equipo y más aún con el enlace Lucas Zelarrayán, que fue lo mejorcito del Pirata de tres cuartos en adelante.

Cuando la visita se quedó con diez por la doble amarilla de Renzo Saravia, ambos reforzaron su actitud: Lanús fue envalentonado en busca de la victoria y Belgrano se aferró a cerrar los caminos hacia Olave. El 0 a 0 terminó gratificando la labor pobre de los de Zielinski y castigando la impericia en los últimos metros de los conducidos por Guillermo Barros Schelotto.

El Granate, que la próxima visita a Unión, desperdició la chance de quedar en el lote de punteros junto a Boca, Rosario Central y Vélez, mientras que Belgrano, recibe a River en el Mario Alberto Kempes el domingo, el empate les sentó mejor.