En el Nuevo Gasómetro, el equipo de Bauza, que jugó con diez todo el complemento por la expulsión de Caruzzo, fue de menor a mayor y con contundencia llegó a lo más alto del campeonato; justo en la previa de jugarse sus esperanzas de continuidad en la Copa Libertadores. Partidazo de Matos, que metió un doblete, (el segundo de penal), Buffarini y Cauteruccio anotaron los tantos del Ciclón. El Granate desaprovechó un penal al minuto de juego y luego no encontró respuestas.

San Lorenzo está en su mejor momento. El equipo de Bauza hilvanó su quinto triunfo al hilo-el sexto en siete fechas- ante un siempre complicado Lanús y llegó a la cima del campeonato, aprovechando el empate de Rosario Central ante Temperley. Con Matos como figura, el Ciclón crece y crece.

En un Nuevo Gasómetro sin público, arrancó complicado el partido para San Lorenzo. Al minuto de juego Matías Caruzzo derribó a Lautaro Acosta en el área, se ganó la amarilla, y le dio la oportunidad a Víctor Ayala desde los doce pasos para inclinar la balanza a favor de la visita. El paraguayo acomodó y sacó un bombazo tremendo que Sebastián Torrico desactivo y cambió el desarrollo prematuro del juego.

Con Leandro Romagnoli como estandarte, el local dominó la posesión de la pelota pero careció de la profundidad en los últimos metros para llegar a Fernando Monetti. Los de Guillermo Barros Schelotto se sintieron cómodos esperando con las dos líneas de cuatro y saliendo rápido con Acosta y Lucas Melano. Ni uno ni otro llego con la claridad suficiente como para merecer la ventaja, que se iba a partir a los 39’ en los pies de Mauro Matos. El ex All Boys combinó una pared con Enzo Kalinski y con una definición a los tumbos abrió el marcador.

El Ciclón no disfrutó la tranquilidad, porque tres minutos más tarde, Matías Caruzzo vio la segunda tarjeta amarilla por una patada a Melano y dejó al local con diez y a falta de un tiempo por jugarse. Panorama negro para el azulgrana pese a estar arriba.

San Lorenzo jugó un complemento brillante. Al minuto, Romagnoli le puso la pelota en la cabeza a Matos en un tiro libre y el goleador la mandó a guardar para estirar la diferencia y darle un poco de tranquilidad a Bauza. Por el contrario, Guillermo Barros Schelotto estallaba en el banco de suplentes por los errores defensivos de su conjunto.

Un rato más tarde, y con Matos otra vez como figura principal (Velazquez lo agarró en el área), el Ciclón selló el partido desde los doce pasos mediante el remate de Julio Buffarini. Lanús salió con todo a intentar descontar pero careció de suerte en el último toque para que el resultado fuera un poco más adecuado al desarrollo. San Lorenzo respondió con otra estocada fatal: Martín Cauteruccio, recientemente ingresado, puso el cuarto para decorar la goleada con un cabezazo de pique al suelo; como mandan los libros del goleador.

Ganó, gustó y goleó el equipo de Bauza, que ahora mira a todos desde lo más alto en el ámbito local y espera con el ánimo en alto el trascendental partido ante San Pablo por la Copa Libertadores. Por su parte, Lanús se llevó una goleada inesperada del Nuevo Gasómetro y perdió el invicto que sostenía.