Kaprof metió un golazo para la victoria de River sobre el Sevilla de España. El Millonario obtuvo, de esta manera, su primera Supercopa Euroamericana. Muy necesaria en este difícil momento de los de Núñez.

El campeón de la Copa Sudamericana y el campeón de la UEFA Europa League se enfrentaron en un Monumental casi repleto (40.000 personas) que ofrecía un cálido clima para que los de Núñez se queden con un trofeo amistoso que reunía a dos clubes muy importantes del futbol mundial.

En el primer tiempo se conocieron rápidamente las intenciones de ambos equipos. Mientras los de Gallardo se ocuparon de mantener la posesión de la pelota y generar peligro con su juego colectivo, los españoles presionaron, buscando obtener el balón y meter contragolpes rápidos.

0-0 en los 45 iniciales, que apenas ofrecieron algunas situaciones de riesgo generadas por Pisculichi y Solari en los locales, y por Reyes y Gameiro en la visita.

En el complemento el panorama fue cambiando a medida que el final del partido se acercaba. La entrada de Kaprof por Mercado le dio mayor peso ofensivo y dinamismo a River, mientras que el Sevilla seguía atacando de contra. En la primera que tuvo, el recién ingresado estrelló una pelota contra el palo. Luego, con el ingreso de Mora por Simeone, Gallardo se propuso ganar el partido. También un remate del uruguayo dio contra el poste, justo en el peor momento para los locales, que zafaron de un claro penal que Pezzella cometió minutos antes y no fue pitado.

Cuando parecía que el partido iba a los penales, River aprovechó un largo momento de confusión de los dirigidos por Unai Emery. Es que desde la mitad del segundo tiempo en adelante, los Millonarios inclinaron la cancha y cortaban todas las salidas rivales. El premio llegó desde la cantera: Mora envió un centro alto que daba la sensación que se perdía sobre el fondo, pero justo antes de que pique, el pibe Kaprof metió un tacazo impresionante para marcar el 1-0.

Se desató la locura en el Monumental, mientras Gallardo mandó a la cancha a Maidana y a Rodríguez para defender los últimos cinco minutos de juego y asegurar el partido. Las cosas le sonrieron esta vez al Muñeco y River pudo levantar el trofeo entregado por el eterno Amadeo Carrizo.