El blanqueo que está en marcha es una foto que se saca un contribuyente en una fecha determinada. Si esta foto es correcta y no deja nada “fuera de cámara”, ingresar al régimen de exteriorización genera el gran beneficio de liberarse de los impuestos de años anteriores, tanto por ganancias no declaradas como por bienes o tenencias que ya no están.

Con este trámite, y con la condición de que no quede nada sin mostrar al fisco de la situación actual, la Afip ya no puede investigar hacia atrás.

El bloqueo o tapón fiscal, como se lo llama entre los profesionales, es una novedad en este tipo de regímenes. Es la primera vez que se incluye de esta manera en un blanqueo.

Incluso, algunos tributaristas están aconsejando a clientes que ingresan a la moratoria que, para atrás, presenten declaraciones juradas rectificativas, paguen todo lo que corresponde por el régimen general y exterioricen “aunque sea pequeños montos, a costo cero (hasta 305 mil pesos)”, para quedar amparados por el “bloqueo” fiscal.