Con sólo 44 años, este abogado y senador de Texas se ha postulado esta semana como el primer candidato a suceder a Barack Obama en las elecciones presidenciales de 2016. Ultraconservador, Cruz será el representante del Tea Party y dará un giro a la derecha esperado por algunos.

Luego de sucesivos descontentos con la gestión del presidente demócrata –y, especialmente, con su ineficiente programa de salud llamado Obamacare- el senador texano se proclamó en Twitter como el primer candidato confirmado en la carrera a la presidencia que se asegura reñida.

Cruz, un canadiense de padre cubano y madre estadounidense, ya manejaba esta idea desde hace algunos meses. Por este motivo, decidió renunciar a su nacionalidad de origen para acoger la ciudadanía de Estados Unidos, ya que es un requisito obligatorio para aspirar a este cargo.

Durante el primer acto desde el anuncio de su candidatura, llevado a cabo en la Universidad de Virginia, el republicano se declaró en contra del modelo de recaudación actual y del sistema tributario (IRS) y propuso en su lugar un nuevo tipo de impuesto único y equitativo.

Asimismo, su propuesta de gobierno se ve apoyada sobre otro tema fundamental. De resultar ganador, Cruz se propone modificar el sistema migratorio y reforzar las fronteras, de modo que se pueda construir un futuro para los inmigrantes que vengan a cumplir con el “sueño americano”.