Después de recuperarse de uno de los brotes contagiosos más peligrosos del último tiempo, Teresa Romero –la auxiliar de enfermería que se contagió y curó de ébola al tratar a un enfermo en España– decidió denunciar al consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, por atentar contra su honor y por el sacrificio de su perro Exkálibur.

Según señaló su abogado, José María Garzón, la suma reclamada por ambas demandas llega a 300.000 euros (más de 3 millones de pesos argentinos), 150 mil por cada una.

La demanda va directamente contra el consejero de Sanidad por las declaraciones en las que éste acusó a Teresa de ocultar información al personal médico que la atendió antes de ingresar al hospital Carlos III, lugar donde permaneció 30 días. Además, el consejero habría difundido en medios de comunicación que la mujer infectada se habría contagiado por un error al no cumplir los protocolos sanitarios, específicamente al uso de guantes cuando trató a un enfermo.

Respecto a esto, Teresa Romero sólo ha mencionado no saber qué sucedió: “Yo no sé lo que falló; ni siquiera sé si algo falló”, dijo cuando fue dada de alta el miércoles de la semana pasada. En esa oportunidad, la mujer aseguró no tener rencor ni reproche contra nadie y se mostró muy agradecida, y aseguró que sus abogados serían quienes emprenderían o no acciones legales.

Sobre el sacrificio de la mascota de la pareja, la demanda será de corte patrimonial ante un juzgado, ya que la muerte del animal fue una decisión administrativa de la Consejería de Sanidad, por lo que la demanda irá dirigida contra la Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad de Madrid y contra su director.