El español derrotó por 7-6(5) y 7-6(11) al checo Jiri Vesely en el ATP 250 sobre polvo de ladrillo en la capital rumana tras dos horas de partido. Obtuvo su segundo título del año y el quinto en su carrera.

Guillermo García López tuvo un enorme desempeño en Bucarest y luego de ceder solo un set en el torneo ante uno de los favoritos como lo fue el francés Gael Monfils en semifinales, en la final no desentonó y presionó en los momentos decisivos aprovechando la inexperiencia de su rival de 21 años.

En el primer parcial López, 45° en el ranking y quinto favorito, tuvo dos quiebres al igual que Vesely (46°) pero el checo tuvo la gran oportunidad de adelantarse con dos bolas para quedarse con el set aunque el tenista de 31 años se impuso ajustadamente 7-5 en tie-break.

El siguiente set fue muy similar con un quiebre por lado con la diferencia que el nacido en Albacete sacó una leve diferencia con sus primeros saques ganados (77%) y finalmente se impuso 13-11 en tie-break tras dos horas y 14 minutos de partido.

Así López obtuvo su segundo título de la temporada tras su triunfo en Zagreb, además de sumar el quinto en su carrera (Kitzbühel 2009, Bangkok 2010 y Casablanca 2014) con un record de 5-3 en finales y seguramente ascienda entre los primeros 30 del ranking. Se quedó con los 250 puntos del torneo rumano que repartió 439.405 euros en premios.