Luego de que el delantero uruguayo no se presentará por tercer día consecutivo al entrenamiento, los dirigentes decidieron aplicarle una suspensión de 30 días sin poder practicar con sus compañeros y sin goce de sueldo. El representante del charrúa adelantó que rescindirán el vínculo con el “Granate”.

“La decisión fue solo futbolística” fue lo que esgrimió el entrenador de Lanús Guillermo Barros Schelotto en la conferencia de prensa post empate 1 a 1 ante Arsenal sobre porque Santiago Silva no había ni siquiera estado en el banco de los suplentes, cuando era titular indiscutido hace una semana atrás. La posterior reacción del uruguayo dejó en claro que no fue una cuestión de gustos personales.

El delantero charrúa se ausentó por tercer día consecutivo a las prácticas encabezadas por los “Mellizos” y desató una ola de especulaciones sobre su futuro. Los dirigentes de Lanús decidieron como primera medida suspenderlo por 30 días corridos a que participe del entrenamiento junto con el resto del plantel y además no cobre el sueldo durante ese período.

«Me juntaré con los dirigentes para ponernos de acuerdo en la rescisión de contrato. En un 90 por ciento puedo decir que Silva no va a jugar más en Lanús», adelantó a Télam el representante de Silva, Martín Guastadisegno. El oriental, había llegado al Granate en julio de 2013 por pedido expresó de Guillermo escapando de un clima adverso de Boca, tiene contrato hasta junio de este año.

La salida más favorable para ambas partes parece la de culminar la relación laboral entre ambos sin daños colaterales. El que se relame ante está situación es el entrenador de Quilmes, Julio César Falcioni, quien ya se contactó con Guastadisegno para contar con los servicios de su representando. Otro que estaría por esa misma carrera sería Racing, pero con la intención de introducirlo en la lista de la Libertadores.