Leonardo Fariña ratificó en una extensa declaración ante el juez federal Sebastián Casanello su versión de la «ruta del dinero K» y mencionó a los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner como parte de esa estructura con vértice en el empresario Lázaro Báez.

Ratificó su versión sobre la «ruta del dinero K» y dio detalles nuevos, sobre funcionarios y el manejo de la obra pública, dijo una fuente ligada a la investigación al cabo de diez horas de indagatoria.

Fariña fue conducido esta noche nuevamente al penal de Ezeiza, donde está detenido desde hace dos años por evasión fiscal, pero lo hizo bajo el régimen del Programa Nacional de Protección de testigos e Imputados destinado a garantizar la integridad física de los declarantes previsto por la ley 25.764.

«En principio va a Ezeiza a una celda con todas las medidas de seguridad incluyendo cámaras de seguridad», dijo a Télam un alto funcionario del Gobierno.

El acogerse al régimen fue planteado por la abogada Giselle Robles como un tema previo a la declaración propiamente dicha, que se inició una vez que Casanello le concedió el beneficio.

En algún momento se habló dela posibilidad de que Fariña buscaba acogerse a la llamada «ley del arrepentido» que reduce las penas a aquellos que aporten datos sobre un accionar ilegal en materia de lavado de dinero que es la carátula de la causa.

Ese atenuante se aplica recién al cabo de un juicio y lo decide el tribunal de sentencia si considera que la información brindada fue de «manifiesta utilidad para acreditar la intervención de otras personas» en lavado de dinero y actos terroristas.

Fuentes judiciales dijeron que será el Poder Ejecutivo, a través del Servicio Penitenciario Federal, el que implementará el régimen de detención que lo ponga a salvo de eventuales ataques, aunque las medidas protectivas se aceptaron apenas el juez las notificó.

Fariña ingresó al despacho de Casanello a las 10 y media de la mañana para ser indagado por el juez y por el fiscal Guillermo Marijuan en un trámite que también contó con la presencia de su abogada Giselle Robles, y secretarios del Juzgado Federal 7.

A poco de iniciarse el trámite el juez reimplantó el secreto de sumario, una medida que preanuncia habitualmente allanamiento u otras medidas de prueba cuya eficacia se perdería de ser conocidas.

Entre tanto se conoció hoy la inhibición de los bienes de la empresa áerea Top Air, propietaria de los aviones que transportan al empresario Lázaro Baez y de la que también es accionista, y en cuya aeronaves se habrían transportado los bolsos con dineros mencionados por Fariña desde su primera aparición televisiva, en el año 2013.

La empresa de taxis aéreos Top Air pertenece en un 51 por ciento a otro de los imputados en la causa por presunto lavado de dinero, Walter Zanzot, quien aparece en el video donde cuentan fajos de dinero en La financiera La Rosadita, cuya propiedad ya reconoció Báez.

Zanzot viajaba con el empresario vinculado a la familia Kirchner el lunes pasado en el avión que los trajo desde Santa Cruz, a cuyo arribo fue detenido en el aeropuerto de San Fernando.

Es uno de los once imputados en la causa en la cual, además de Báez, ya está detenido su contador Daniel Pérez Gadín y en la que declaró Fariña y cuya denuncia televisiva dio origen a la causa por lavado.