En el Nuevo Gasómetro, el equipo de Guede sacó tres puntos vitales sobre la hora ante  el Vélez de Bassedas. Un penal que no fue, tres expulsiones y una definición al rojo vivo para un paridazo que se sentenció 3 a 2. Blandi, Buffarini y Matos convirtieron para el Ciclón, mientras que Alvarenga y Pavone para el Fortín.

Si no sufre no vale. Al menos ese parece ser el slogan de este San Lorenzo 2016. El equipo de Guede prioriza el arco de enfrente pero la pasa mal cuando lo atacan. Sobre el final, Mauro Matos le dio al local los tres puntos que mereció en un desarrollo que se fue calentando con el correr de los minutos (tres expulsados en el ST)  y que se le escapaba al Ciclón increíblemente. Floja actuación del árbitro Beligoy: cobró un penal inexistente, amonestó sin criterio y por momentos se le fue de las manos el partido.

Fue vertiginoso el arranque en el Nuevo Gasómetro. Apenas corrían 8’ cuando Alvarenga conectó un buen centro atrás de Toledo para poner la ventaja para la visita. La contra, perfectamente elaborada, dejó en evidencia las falencias que continúa teniendo el equipo de Guede cuando retrocede. Buffarini quedó en el camino, los centrales nunca llegaron y el juvenil velezano estampó la sorpresa.

Lejos de apichonarse, San Lorenzo mantuvo la calma y con el libreto de la posición de la pelota y la asociación entre los tres volantes de creación (Romagnoli, Ortigoza y Barrientos) comenzó a preocupar a Aguerre. Los de Bassedas, prestos a la contra aprovechando las bandas, tuvieron a Pavone luchando en forma constante con Angeleri y Paulo Díaz y poco pudieron avanzar. Romagnoli estrelló un tiro libre en el travesaño en uno de los intentos azulgranas.

Sin juego, los de Liniers se fueron metiendo atrás empujados por el local. Si bien no pasaron grandes sustos, a los 39’ Buffarini le puso un centro perfecto a  Nicolás Blandi, que elaboró una tijera estupenda en el área chica y sentenció al uno para estampar el empate antes del descanso. Los de Guede merecían a igualdad y el gol antes de ingresar al vestuario le ofreció tranquilidad y confianza.

El complemento tuvo el mismo ritmo y se agudizó el predominio de San Lorenzo por la tenencia de la pelota. Acertó otra vez Guede con los cambios: afuera Ortigoza y Romagnoli, adentró Cerrutti y Blanco. Vélez se quedó con diez por la expulsión de Brian Cufre y un par de minutos se quedaría con nueve por la roja de Cubero, que increpó a Beligoy por un penal inexistente que el árbitro le otorgó al local Buffarini no perdonó desde los doce pasos y los de Boedo pasaron al frente.

¿Todo liquidado? No. Buffarini vio la roja por doble amarilla (se pierde el clásico ante Huracán) y en un error en la salida azulgrana Pavone estampó la igualdad tras un centro atrás. Desesperado, Guede mandó a la cancha a Matos y el veterano delantero, a falta de pocos minutos para el cierre, le puso cifras definitivas a la historia desatando la locura en el Nuevo Gasómetro.

Con este triunfo, San Lorenzo acumula 10 puntos en la Zona 1, es líder (tiene un partido más que Colón Y rosario Central) y la próxima visita a Huracán en uno de los clásicos de la fecha. Por su parte, Vélez tuvo una buena actuación y en casa de uno de los candidatos al título no desentonó. Los de Bassedas acumulan seis en la tabla y quedaron bastante relegados.