En el Norte del país, el conjunto de Claudio Borghi intentó de la mano de Riquelme llevarse tres puntos vitales en su lucha por volver a Primera. Sin embargo, cuando el encuentro parecía ir camino a la igualdad sin goles, un error garrafal entre Garré y Ojeda le permitió  a Martín Abraham darle la victoria a Gimnasia, que se subió a lo más alto de la Zona A junto a San Martín de San Juan. 

Argentinos Juniors llegó a Jujuy con el objetivo de sumar de a tres para enderezar su situación en la tabla de la Zona A y quedar a un paso de meterse en la zona de ascenso a Primera División. Con Juan Román Riquelme en cancha, el “Bicho” fue más que el “Lobo” durante los noventa pero una gruesa desinteligencia en el fondo a poco del final lo dejo sin nada.

El conjunto de La Paternal fue quien tomó la iniciativa durante gran parte del encuentro y Riquelme fue su abanderado en la ofensiva. Todas las pelotas pasaron por el diez, que insólitamente, jugó suelto por toda la cancha y paso desapercibido para los defensores de Gimnasia pese a ser el mejor de la visita y el eje de juego.

Pese al esfuerzo del enganche, el arco de Marcelo Ojeda le quedó bastante lejos a los de Claudio Borghi y contó con muy pocas chance claras para concretar. Apenas se puede contabilizar una llegada neta tras un tiro libre de Riquelme al que Ramírez no llegó a conectar. En tanto, el local jugó muy mal y careció de un sentido serio a la hora de la pelota en su poder. Tenía las mismas obligaciones que la visita, pero los de Mario Sciacqua se conformaron con demasiado poco durante los noventa.

La segunda mitad siguió con la misma tendencia, o sea, lejos de los arcos. Sin embargo, cuando el partido se terminaba, un error grosero entre el defensor del “Bicho” Ezequiel Garré y el arquero Luis Ojeda le permitió a Martín Abraham poner el único gol del partido (también su debut en las redes como profesional) para darle la victoria al conjunto jujeño, que ahora comparte la punta de la Zona A junto a San Martín de San Juan. Para Argentinos Juniors, un golpe duro de digerir ya que era un partido clave para acercarse a los puestos de ascenso.