El equipo de Matías Almeyda dio una clase de fútbol en Rosario y le ganó por 3-0 al que quería ser escolta del líder River. “Tito” Noir, Walter Ervitti abrieron la cuenta y Juan Cazares lo liquidó en la segunda etapa. A los de Raggio no les salió una: Maxi Rodríguez erró un penal y encima engrosó la lista de lesionados con Diego Mateo y Marcos Cáceres.

Newell’s quería la victoria para quedar a dos de River y acrecentar la ilusión de pelear por el título. Sin embargo, Banfield lo sorprendió en el “Coloso Marcelo Bielsa” y le propinó un 3-0 contundente desde todos los aspectos. El equipo de Matías Almeyda fue superior desde el minuto cero y ganó cómodo un partido complicado para cortar una racha de cuatro sin ganar. Los de Raggio quedaron a cinco de la cima y siguen sumando lesionados.

Fútbol de alto vuelo fue el que exhibió Banfield durante la primera parte en Rosario. La visita hizo lo que quiso con Newell’s, que no atinó a hacer pie ente la presión rival. Con Juan Cazares y Walter Ervitti como eje fundamentales para repartir el juego, el “Taladro” convirtió en figura a Ustari en los primeros minutos y luego empezó a facturar: Ricardo Noir con un tremendo zapatazo puso el 1-0 a los 15’ y  Ervitti amplió la diferencia de palomita tras un centro mal cortado por el uno de la “Lepra”.

Newell’s se vio sobrepasado y no atinó una respuesta clara. Lo mejor del local llegó antes de irse al descanso por intermedio de Maxi Rodríguez y un remate de media distancia que paso cerca del palo de Gaspar Servio. A esa altura, Raggio ya había realizado dos modificaciones: Diego Mateo y Marcos Cáceres tuvieron que dejar la cancha por lesión (el gran karma de los rosarinos en este campeonato) e ingresaron Hernán Villalba y Diego Corvalán, respectivamente.

En el comienzo del complemento el local tuvo la chance más clara del partido para descontar: desde los doce pasos, luego de que Gonzalo Bettini le cometiera infracción a Leandro Fernández en el área, Servio le ganó la pulseada a Maxi Rodríguez (es el tercer penal que ataja de cuatro que le patearon) y dejó todo como estaba.

Newell’s sintió el cimbronazo por no poder ponerse a tiro del empate y en una siesta de la defensa, Juan Cazares robó, corrió y definió por encima de Ustari para cerrar cualquier expectativa de milagro.

Con este triunfo, Newell’s quedó a cinco del líder River (lo recibe dentro de dos jornadas), mientras que Banfield respiró un poco, salió a flote y se ubicó con diez puntos en la tabla.